Sijismo

  • Confesión: sijismo

El sijismo (o sikhismo) es una religión surgida en el norte de la India. Surge como consecuencia de la predicación de su fundador, el gurú Nanak (1469-1539) como un intento de acercar los puntos de vista del islam y del hinduismo.

Nanak apostó por potenciar el igualitarismo. Intenta ir más allá de las constricciones que en su época marcaban a las castas, las condiciones o los géneros y defiende la importancia de la comunidad.

Propuso un estricto monoteísmo centrado en el culto al Único, como denominaba a Dios. No planteó como ideal una vía de la estricta renuncia, como otras religiones de la India.

Por el contrario, los sijes estiman que es el mundo donde se expresa la actuación religiosa.  Es tan importante el bienestar material como el espiritual y la práctica correcta como el pensamiento correcto. Defienden una vía devocional para alcanzar la liberación que se basa en la oración al Único, al que puede imaginarse de múltiples formas, pero también insisten en la aceptación de la bondad natural del ser humano.

Como el mal es la ignorancia y el egoísmo, el mundo puede, por tanto, mejorarse por medio de la acción comunitaria y las redes de autoayuda. Este punto de vista, que valora las vías colectivas frente a los esfuerzos individuales, convierte a los sijes en una comunidad autosuficiente y próspera, que propugna el trabajo como un camino más en el servicio religioso.

Los gurús y las cinco K

Fundamental para el desarrollo del sijismo fue la figura del décimo gurú, Gobind Singh (1666-1708), que, como reacción a las persecuciones que sufrían, consolidó los caracteres guerreros de la orden creando el Jalsa.

Unidos por un voto de defender a la comunidad contra la injusticia  los miembros de la Jalsa se identifican por portar las cinco k. Cada una de ellas posee una particular simbología:

  • Kesh (la barba y el pelo largo) son el signo de la santidad y la fuerza
  • Kangha (el peine) simboliza la limpieza y la pureza interior,
  • Kara (el brazalete de acero colocado en la muñeca de la mano dominante) es signo de la sujeción a la divinidad y a la comunidad
  • Kachera (pantalones cortos que sirven de ropa interior) simbolizan la agilidad y la castidad
  • Kirpan (el puñal) es el símbolo de la valentía y la disposición para defender la fe y a los más débiles.

El décimo gurú selló el número de los maestros espirituales humanos dejando como sucesor al libro sagrado, El Adi Granth Sahib o Guru Granth Sahib, estimado como el gurú permanente y convertido en elemento central del culto sij, al que se venera en los templos sijes, los gurudwaras.

Implantación mundial

Los sijes son mayoritarios en el pequeño estado indio de Punjab donde radica su capital, Amritsar, y a comienzos del siglo XIX llegaron a tener un Estado independiente hasta que fue anexionado por los británicos. No superan los 30 millones en la actualidad y ha sido una religión que ha sufrido diversas persecuciones a lo largo de su historia que les ha llevado en ocasiones a optar por la emigración. Hay más de un millón de sijes fuera de la India, los países con mayor población sij son Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá, donde hay en torno a un cuarto de millón en cada uno.

Implantación en España

En España hay comunidades de sijes, que alcanzan las varias decenas de miles de seguidores, sobre unos 25.000, que provienen de la India y han formado algunas docenas de gurudwaras, notablemente en Cataluña (donde hay una decena de centros en especial en Barcelona y Badalona), Madrid donde hay dos centros operativos, y en la costa mediterránea, con varios centros en Valencia, y gurudwaras en Alicante, Murcia, Andalucía y Baleares. En Canarias, dado el número de la población hindú, y al ser sindhis (provenientes del norte de la India) y compartir una herencia cultural común en la que la espiritualidad punjabí es elemento presente, encontramos algunos templos en los que se venera al Guru Granth Sahib y donde se reconoce al Gurú Nanak como uno de sus líderes espirituales sin que por ello se les pueda considerar sijes.