Cristianismo ortodoxo/oriental

  • Confesión: cristianismo ortodoxo

Los cristianos ortodoxos y orientales se caracterizan por la importancia que otorgan, además de a la Biblia, a la tradición, configurada a lo largo de los siglos por las decisiones de los concilios y los escritos de los grandes pensadores religiosos y la autoridad de los obispos y patriarcas.

Tras el concilio de Calcedonia de 451 se produjo la separación de los que se clasifican como cristianos orientales. A mediados del siglo XI se produjo la separación entre las iglesias cristianas ortodoxas y la iglesia de occidente (la católica).  La diferencia principal entre unos y otros, además de las rituales y litúrgicas, radica en que los ortodoxos y orientales no aceptan el papel preeminente que los católicos otorgan al papa por encima de la tradición común y de los demás patriarcas principales.

Modelos organizativos

La confesión ortodoxa se compone de diferentes iglesias locales autocéfalas que están en unión o comunión dogmática, litúrgica y canónica pero que sólo reconocen el poder de su propia autoridad eclesiástica. La cabeza de cada Iglesia ortodoxa local autocéfala es el Patriarca o, en ocasiones, el arzobispo (o también llamado Metropolita). Todas las iglesias locales tienen administración propia, y aquellas autocéfalas tienen autoridad para elegir su propio primado, mientras que las iglesias autónomas necesitan la aprobación canónica del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, la iglesia primada en el conjunto de la Ortodoxia.

El Patriarcado Ecuménico de Constantinopla ejerce un liderazgo honorífico (que no jurídico) sobre las demás, por decisión de los Santos Concilios Ecuménicos.

En 2010 se puso en marcha la Asamblea Episcopal Ortodoxa de España y Portugal, pero al no haber sido inscrita en el Registro de Entidades Religiosas y haberse presentado disensiones en su seno, su operatividad se ha visto mermada. En 2018 se creó la Federación Ortodoxa de España, que ha sido inscrita en el RER, pero solo aglutina en la actualidad a una parte de la ortodoxia (rumanos y rusos) aunque está abierta a todos, incluidos –aunque sin voz ni voto- a los cristianos orientales) y su finalidad principal es alcanzar acuerdos de cooperación con el Estado.

Implantación

Las iglesias ortodoxas, superan los 200 millones de fieles, mayoritariamente situados en Europa del este. A pesar de puntuales disensiones, las iglesias ortodoxas están en comunión y reconocen la primacía simbólica del Patriarcado de Constantinopla.

Por su parte las iglesias orientales, que no están en comunión con las anteriores y también se consideran y denominan ortodoxas, se sitúan en Oriente medio y África. Presentan diferencias doctrinales con las anteriores y también con los demás modelos de cristianismo. Muy variadas en tamaño y cantidad de seguidores; las más numerosas son la iglesia copta con más de 10 millones, la etíope con más de 35 millones y la armenia con más de 6 millones de fieles.

La emigración que se ha producido desde países del este de Europa ha llevado a una creciente expansión de estas formas de cristianismo en Europa occidental y América.

Implantación en España

En España desde el 15 de abril de 2010 la Comisión Asesora de Libertad Religiosa ha reconocido al cristianismo ortodoxo (bajo la denominación de Iglesia Ortodoxa) el notorio arraigo.

De entre los ortodoxos, los más numerosos en España son los rumanos, y le siguen en implantación de lugares de culto el Patriarcado de Constantinopla, el de Moscú y el de Serbia. También hay comunidades de culto activas del Patriarcado de Bulgaria y de Georgia y los ucranianos son un colectivo numeroso.

Tanto el Patriarcado de Constantinopla como el de Moscú y el de Rumanía han desarrollado sedes episcopales en España y Portugal, con centro en Madrid, donde hay en la actualidad tres catedrales ortodoxas, una por cada obispado. Los cristianos orientales tienen pequeñas comunidades en España, siendo las más destacadas las de coptos, armenios y sirianos, contando estos últimos con una diócesis para España y Portugal con sede en Madrid.

Iglesia Ortodoxa Rumana

El cristianismo en el territorio de la actual Rumanía se remonta a los primeros siglos de la era, con evidencias arqueológicas a partir del siglo III, aunque la tradición legendaria lo relaciona con las predicaciones del apóstol Andrés. Representantes de la zona de la participaron en todos los concilios ecuménicos y se posicionaron en el entorno de la ortodoxia dependiente del Patriarcado de Constantinopla. Se convirtió en una iglesia autocéfala en 1864, reconocida por el Patriarcado de Constantinopla en 1885. En la actualidad es, en número de fieles a escala global, la segunda de las iglesias ortodoxas con veinte millones, tras la iglesia ortodoxa rusa.

El volumen de la emigración rumana ha llevado a que tenga un peso muy importante en España, siendo la iglesia ortodoxa más numerosa. Solo en la Comunidad de Madrid hay casi una treintena de parroquias, una veintena en Cataluña, más de una quincena en la Comunidad Valenciana y con presencia en todas las comunidades autónomas y en casi todas las provincias.

Dada esta implantación, el territorio de España y Portugal se convirtió en un obispado en el año 2007. El constante crecimiento (30 parroquias entre 2014 y 2019) llevó a que en 2018 se asociase a la diócesis además del obispo titular también un obispo auxiliar. La red parroquial utiliza cesiones de la iglesia católica en casi sesenta casos, espacios alquilados en casi setenta casos y tiene ocho lugares en propiedad. En 2017 se inauguró la catedral ortodoxa rumana en Madrid y además han fundado tres monasterios.

En 2018 junto con la Iglesia Ortodoxa Rusa pusieron en marcha la Federación Ortodoxa de España para intentar negociar un acuerdo de cooperación ortodoxo con el Estado ya que, al no estar incluidos en el acuerdo evangélico como ocurre con la Iglesia Ortodoxa Griega (el Patriarcado de Constantinopla) y la Iglesia Ortodoxa Española, encuentran problemas a la hora de desarrollar ciertos aspectos de su labor en nuestro país. Además de lo relativo a los impuestos que han de pagar por sus lugares de culto (al no acogerse a un acuerdo de cooperación), o las dificultades puntuales en la asistencia religiosa en hospitales o establecimientos penitenciarios.

También estarían particularmente interesados en la puesta en marcha de una asignatura confesional de Enseñanza Religiosa Ortodoxa en las Escuelas, ya que en los años que van de 2008 a 2018 se han realizado casi 50.000 bautismos por parte de la iglesia y por tanto la población en edad escolar susceptible de interesarse por esta enseñanza podría ser numerosa.

Iglesia Ortodoxa Rusa

El cristianismo eslavo se asocia a la tradición legendaria de la evangelización del apóstol Andrés, aunque la cristianización de los territorios de la actual Rusia comienza en 988 con la conversión del monarca Vladimiro I de Kiev. A mediados del siglo XV se proclamó la autocefalia que solo fue reconocida por el Patriarca de Constantinopla más de un siglo después, en 1589. Es la iglesia ortodoxa que cuenta actualmente con mayor número de fieles, acercándose o superando los 100 millones.

La presencia en España de legaciones del Imperio Ruso llevó a que hubiese capillas privadas desde 1761, con carácter permanente y culto estable desde 1856 a 1882, a las que se añaden en época posterior las que tenían algunos miembros que vivían en el país de la familia Romanov. Será a partir de 2003 cuando se oficialice en el Registro de Entidades Religiosas la inscripción de la Iglesia Ortodoxa Rusa-Patriarcado de Moscú y fueron una de las cuatro iglesias ortodoxas en solicitar el notorio arraigo que les fue reconocido en 2010. El crecimiento de la iglesia, asociado también al aumento de la población rusa o de la órbita de Rusia en España, ha sido constante y en la actualidad hay en nuestro país 22 comunidades en las que hay celebración dominical con 25 sacerdotes al cargo. Esta implantación llevó a finales de 2018 a la creación de una diócesis específica para España y Portugal con sede en Madrid y a cuya cabeza se sitúa un arzobispo. La parroquia rusa de Santa María Magdalena, un edificio singular construido en Madrid e inaugurado en 2013 ha pasado a convertirse en catedral e iglesia central de la diócesis.

Los enfrentamientos con el Patriarcado de Constantinopla tras el reconocimiento por parte de éste a finales de 2018 de la autocefalia de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania, ha llevado a una situación que en el caso español ha derivado en que la Asamblea Episcopal Ortodoxa de España y Portugal pierda operatividad al no contar con la comparecencia de los representantes del Patriarcado de Moscú. En octubre de 2018 la recién creada Federación Ortodoxa de España, formada por rusos y rumanos se inscribió en el Registro de Entidades Religiosas como un instrumento para la interlocución con el Estado a la hora de alcanzar mayores niveles de cooperación.

Patriarcado Ecuménico de Constantinopla

Tras la ruptura de la comunión con el obispo de Roma en el siglo XI el Patriarcado de Constantinopla es el que ostenta el primado honorífico entre las iglesias ortodoxas en comunión, que en la actualidad serían una quincena tras el reconocimiento de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania.

Se convirtió en una sede principal en el Concilio de Constantinopla del 381 y en sede comparable a la romana en el de Calcedonia del 451. En su importancia tuvo gran peso que Constantinopla fuese la capital del Imperio Romano de Oriente a partir de su fundación por el emperador Constantino. Ha tenido gran impacto en la merma de su relevancia la islamización del territorio cristiano bajo el Imperio Otomano, tras la caída de la capital del patriarcado en manos turcas en 1453, el proceso de reconocimiento de la autocefalia de las iglesias de la zona eslavizada y la importancia que ha tomado en el cristianismo eslavo la influencia rusa. En la actualidad se asocian con el Patriarcado de Constantinopla unos cuatro millones de fieles, por detrás de las iglesias ortodoxas rusa, rumana, griega, serbia, búlgara, georgiana y ucraniana.

En España la presencia del patriarcado de Constantinopla ha estado íntimamente ligada a la comunidad griega.

En Menorca durante casi todo el siglo XVIII hubo una comunidad griega que levantó en Mahón la Iglesia de San Nicolás con culto permanente durante el control británico de la isla, que tras el control español terminó convirtiéndose en iglesia católica.

La presencia permanente de clero ortodoxo asociado al Patriarcado de Constantinopla comienza en 1948, con una iglesia en Madrid con reconocimiento jurídico por el Ministerio de Asuntos Exteriores a partir de 1949. En 1968 se realizó la primera inscripción ortodoxa en el Registro del Ministerio de Justicia, bajo la denominación de Iglesia Ortodoxa Griega en España.

En 1973 se inauguró en Madrid la iglesia ortodoxa de los Santos Andrés y Demetrio, el primer templo ortodoxo en propiedad y de uso público de la época moderna en nuestro país y que daba servicio a ortodoxos de todos los patriarcados y orígenes.

Durante las negociaciones del acuerdo de cooperación con FEREDE (Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España), la Iglesia Ortodoxa Griega fue incluida con una fórmula de hospitalidad jurídica amparada por la Iglesia Española Reformada Episcopal (de la Comunión Anglicana). La inclusión en el acuerdo evangélico de 1992, aunque sin voz ni voto en la federación, ha permitido que el colectivo ortodoxo alcance los privilegios asociados a las confesiones con acuerdo.

En 2003 España y Portugal se convirtieron en sede episcopal, encabezada por un arzobispo, del Patriarcado de Constantinopla con lo que la iglesia de Madrid pasó a tener la categoría de catedral. En la actualidad dependen del Patriarcado de Constantinopla más de una treintena de parroquias o lugares de culto estable o esporádico, ubicándose la gran mayoría en cesiones de la Iglesia Católica.

El Patriarcado de Constantinopla fue uno de los cuatro grupos ortodoxos, con los rumanos, los rusos y la Iglesia Ortodoxa Española, que solicitaron y vieron reconocido en 2010 el notorio arraigo a la Iglesia Ortodoxa, aunque al estar asociados al acuerdo evangélico, este reconocimiento no les reporta ningún beneficio adicional relevante.

El arzobispo de este patriarcado preside la Asamblea Episcopal Ortodoxa de España y Portugal.

Iglesia Ortodoxa Española

La Iglesia Ortodoxa Española es, tras la griega, la decana en la ortodoxia del país. Comenzó su andadura en 1972 y en 1973, con sede en Barcelona, se inscribió el grupo en el Registro de Ministerio de Justicia y en 1977 se nombró como Iglesia Ortodoxa Española. En los primeros momentos tuvo una adscripción canónica poco definida hasta que en 1988 terminó poniéndose bajo la jurisdicción del Patriarcado de Serbia. En 1992 se incorporó sin voz ni voto a FEREDE por medio de la hospitalidad jurídica que le ofreció el colectivo denominado Agrupación Evangélica en el que la gran mayoría de sus componentes eran iglesias catalanas. Es la segunda de las iglesias ortodoxas que goza de los privilegios de un acuerdo de cooperación.

Aunque está incluida en el Patriarcado de Serbia y da servicio a los naturales de ese país y a otros eslavos que viven en España, es una iglesia en la que la mayoría de los clérigos y muchos de los fieles son naturales del país y principalmente catalanes. Su implantación en Cataluña es la más destacada con una decena de lugares de culto, pero también tienen dos centros en la provincia de Alicante, uno en Baleares, tres en Galicia y otros tres en Canarias, dos en el País Vasco y uno en Madrid.

Ha sido una de las cuatro iglesias que solicitaron el notorio arraigo, aunque al estar incluida en el acuerdo evangélico no les reporta un relevante beneficio.

 

Representación e Interlocución

En enero de 2010 se creó la Asamblea Episcopal Ortodoxa de España y Portugal con el objetivo de facilitar la organización eclesiástica de cara a la representación de los ortodoxos y sus comunidades ante el Estado y la sociedad. Se trata por tanto del interlocutor oficial de los ortodoxos en España.

Para formar parte de la Asamblea Episcopal Ortodoxa, las Iglesias canónicas deben cumplir con dos requisitos: tener representación en España o en Portugal con autorización de su Iglesia Madre (cómo mínimo una parroquia en uno de los dos países) y estar inscritas en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.

 

Estatuto Jurídico

En abril del año 2010 la confesión ortodoxa obtiene el reconocimiento de Notorio Arraigo por parte de la Comisión Asesora de Libertad Religiosa del Ministerio de Justicia a solicitud de la Asamblea Episcopal Ortodoxa.

Dentro de la confesión ortodoxa existen dos excepciones: tanto el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, como la Iglesia Ortodoxa Serbia han recibido “hospitalidad jurídica” en la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE) por medio de la Iglesia Española Reformada Episcopal (Comunión Anglicana), bajo el nombre “Iglesia Ortodoxa Griega en España”, la primera, y como “Iglesia Ortodoxa Española” la segunda. A pesar de no ser evangélica y no poder llegar a formar parte íntegra de FEREDE, participa de los beneficios fiscales y otros derechos reconocidos en el Acuerdo de cooperación del Estado Español con la FEREDE (Ley 24/1992, de 10 de noviembre).

 

Organización Territorial

En España existen comunidades ortodoxas dependientes de seis jurisdicciones diferentes (Patriarcados: Ecuménico de Constantinopla, Moscú, Rumania, Serbia, Bulgaria, Georgia). En muchas ocasiones estas comunidades no disponen de templos propios sino que utilizan espacios de culto prestados en su mayoría por la Iglesia Católica, pero también por otras confesiones.

 

Para contactar con la Asamblea Episcopal Ortodoxa de España y Portugal:

Dirección: c/ Nicaragua, 12 28016 Madrid
Teléfono: 913 454 085
Fax: 913 509 374
Correos electrónicos (provisionales): Presidente: metropoliespo@yahoo.es // Secretario: episcopia.spaniei.portugaliei@mitropolia.eu

Página Web: https://sacrametropolisortodoxa.jimdo.com/; https://www.facebook.com/sacrametropolisortodoxa

Revista: Cuestiones de Pluralismo «El laberinto ortodoxo español»