Corporativo: Introducción

Introduccióneditar

La iniciativa para la Alianza de Civilizaciones fue presentada por el Presidente del Gobierno en septiembre de 2004, durante el 59º Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Y cuenta con el respaldo unánime de los Estados miembros de las Naciones Unidas, tal como se recoge en el Documento Final de la Cumbre Mundial de 2005.

En 2005, el Secretario General de la ONU, estableció un Grupo de Alto Nivel con el mandato de analizar las causas de la actual polarización entre sociedades y culturas. En su Informe, el Grupo formuló una serie de recomendaciones políticas destinadas a hacer frente a una amenaza que puede poner en peligro la paz y la estabilidad internacionales, y propuso un conjunto de medidas prácticas en los campos de la juventud, la educación, los medios de comunicación y las migraciones.

El Grupo de Alto Nivel recomendó también la designación por el Secretario General de un Alto Representante para la Alianza de Civilizaciones y la celebración de un Foro de la Alianza en el que se den cita gobiernos, organizaciones internacionales y sociedad civil.

La Alianza de Civilizaciones pretende crear un espacio político global que sirva para luchar contra la falta de entendimiento mutuo y de comunicación. Las causas que subyacen bajo esta creciente incomprensión se nutren de varios tipos de fenómenos. Entre los que destacan el agravamiento de situaciones económicas y políticas manifiestamente injustas, y la falta de entendimiento mutuo, uno de cuyos reflejos más claros y recientes fue la crisis de las caricaturas.

Ahora bien, la Alianza de Civilizaciones no quiere quedar circunscrita a una determinada cuestión. Es una iniciativa del Secretario General de Naciones Unidas y por lo tanto tiene una vocación multipolar y global. Sobre esta base, persigue hallar líneas de acción común para:

  • Reforzar la comprensión mutua entre las diferentes civilizaciones.
  • Intentar contrarrestar la influencia de aquellos elementos que promueven la intolerancia.
  • Recomendar medidas prácticas que ayuden a disminuir los riesgos que para la estabilidad mundial derivan de estas tendencias extremistas.
  • Promover la idea de que la seguridad es indivisible y la cooperación global indispensable para la seguridad, la estabilidad y el desarrollo.

La Alianza de Civilizaciones incorpora un conjunto de acciones prácticas a un foro de ámbito universal, dotado de un mandato y una legitimidad insustituibles para afrontar estas cuestiones: la Organización de las Naciones Unidas.

La Alianza de Civilizaciones quiere centrarse en la dimensión política, facilitando que se elaboren recomendaciones eminentemente prácticas que puedan ser asumidas por los gobiernos, las organizaciones internacionales y la sociedad civil en su conjunto. A diferencia de otras iniciativas anteriores, la Alianza de Civilizaciones persigue la formación de un amplio consenso internacional en torno a un proyecto de acciones concretas de naturaleza política.

El Consejo de Ministros español, en su reunión de 11 de enero de 2008, y a propuesta del Presidente del Gobierno, adoptó el Acuerdo por el que se aprobaba el Plan Nacional del Reino de España para la Alianza de Civilizaciones. Se dio publicidad al Acuerdo mediante orden ministerial publicada en el Boletin Oficial del Estado de 23 de enero de 2008.